Felicitación Navideña 2006

Felicitación Navideña 2006 Escuche el archivo audio de los saludos de La Madre

Queridas Hermanas:
Quisiera llegar a vosotras una por una para compartir, con este sencillo mensaje de felicitación, la alegría y el asombro que el Acontecimiento de la Navidad despierta cada año en el corazón. No sería necesario añadir palabras a las que la liturgia nos propone en estos días. En el niño que nace de María para nosotros es la misma Vida de Dios la que se hace visible expresión de su Amor. Jesús de Nazaret ha venido a testimoniar este amor con gestos elocuentes hasta el don total de sí mismo.
Nos ha trazado un camino y nos llama a recorrerlo: darse en el amor, vivir como hermanos y hermanas, solidarios con las necesidades, las esperanzas, las ilusiones de la humanidad.
El amor es el criterio de comprobación de la calidad de nuestras decisiones, de nuestras acciones. Cada gesto de amor es un fragmento de vida.
En estos días algunos de estos fragmentos han llegado hasta nosotras, a la Casa Generalicia, como signo concreto de solidaridad con los más pobres. Son el fruto de la sobriedad vivida como opción comunitaria, también como respuesta a la invitación hecha al inicio del Adviento.
También os doy las gracias por la sencillez y esencialidad de los mensajes online, fácilmente legibles porque no sobrecargados por imágenes.
La gran Sorpresa de la historia que es Jesús abre nuestro corazón a la alegría y a reconocer las pequeñas sorpresas del amor de las que está entretejida la vida cotidiana. Todo adquiere significado y valor en Él.
Don Bosco y María Dominica Mazzarello hicieron de lo concreto del amor la base de la educación en el tiempo en que vivieron. Hoy, como entonces, estamos llamadas a ser signo y expresión del amor de Dios. El CG XXII al que nos preparamos nos ayudará a identificar recorridos concretos en los que dar testimonio de la gran novedad evangélica del amor.
María, nuestra Madre y Educadora, nos ayude a cultivar la mirada atenta, los ojos en grado de ver las necesidades, a menudo cercanas a nosotros más de lo que osamos pensar; nos dé la certeza de que los grandes horizontes de la humanidad pueden proyectarse con realismo sólo donde uno se hace cargo de las pequeñas fatigas cotidianas, de las fragilidades y debilidades, de las pobrezas, donde nos comprometemos a vivir la comunión, a construir la paz, conscientes de que su lugar más auténtico – como nos recuerda Benedicto XVI en el mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 2007 – es el corazón de la persona humana.
Y concluyo precisamente con un pensamiento que el Papa ha dirigido a algunos peregrinos. “Navidad: Dios viene a estar con nosotros en cada una de nuestras situaciones, Dios viene a habitar en medio nuestro, a vivir con nosotros y en nosotros; viene a colmar las distancias que nos dividen y nos separan; viene a reconciliarnos con Él y entre nosotros”.

Con las Hermanas del Consejo, os deseo la paz de Jesús a vosotras, a vuestras familias, a las Comunidades Educativas, a vuestras Naciones,

¡Feliz Navidad!
Suor Antonia Colombo

Escribir un comentario
No hay comentarios a esta entradam.
Sé el primero en comentar!

OK Su questo sito NON utilizziamo cookie di profilazione, ma solo cookie tecnici e/o per il monitoraggio degli accessi. Se vuoi saperne di più clicca qui. Cliccando sul pulsante OK presti il consenso all'uso di tutti i cookie.