MENSAJE DEL SANTO PADRE PARA LA 46ª JORNADA MUNDIAL DE LA PAZ

MENSAJE DEL SANTO PADRE PARA LA 46ª JORNADA MUNDIAL DE LA PAZ

Las palabras del papa Benedicto XVI, pronunciadas con ocasión de la 46ª jornada mundial de la paz, comunica serenidad, concreción, y ofrece muchos principios de carácter educativo. El mensaje ofrece muchos motivos de inspiración de carácter educativo. El mensaje suscita una apertura  hacia el futuro del que surge también la esperanza para todas las iniciativas de la persona humana, pero esto  sólo es posible si se consolida la propia vida en Dios. El primero y principal factor de la paz,  en la nueva evangelización, es un nuevo anuncio de Jesucristo puesto que  es mediante la nueva evangelización  que el hombre encuentra a Dios, entra en comunión con Él y de Él recibe el don de la paz. La palabra evangélica, inspiradora del mensaje,  «Bienaventurados los que procuran la  paz, porque serán llamados hijos de  Dios» (Mt, 5,9), se reduce en una  armónica síntesis de carácter espiritual-social. La bienaventuranza indicada, afirma Benedicto XVI  es «una promesa dirigida a todos aquellos que se dejan guiar por las exigencias de la verdad, de la justicia y del amor»,  pero es una promesa que no puede prescindir de un humanismo abierto a la trascendencia; sólo así la paz es posible, no es un sueño, es una  utopía.  El Santo Padre demuestra  afirmando que no obstante las variadas formas de violencia son alarmantes, la muchas iniciativas a favor de la paz «testimonian la innata vocación de la humanidad a la paz. En cada persona el deseo, de paz es aspiración esencial  y coincide, en cierta manera con el deseo de una vida humana plena, feliz y bien realizada». Los pacificadores son los que aman, defienden y promueven la vida humana en todas sus dimensiones: personal, comunitaria y trascendente, y esto se realiza en la medida en que se tiene una relación personal con Aquel que es nuestra paz (Ef 2, 14). La construcción  efectiva de la paz, además, se realiza mediante un nuevo modelo de desarrollo y de economía; «para salir de la actual crisis financiera y económica  - que por efecto de un crecimiento de las desigualdades- son necesarias personas, grupos, instituciones que promuevan la vida favoreciendo la creatividad humana para  sacar,  finalmente de la crisis, una ocasión de discernimiento y de un nuevo modelo económico». El mensaje presenta también algunas indicaciones pedagógicas para promover una educación dirigida  a crear una cultura de la paz, que se podrían sintetizar con la siguiente expresión: «cultivar la pasión por el bien  común de la familia  y por la justicia social,  no sólo  el compromiso de una válida educación social». La paz, don de Dios es obra del hombre, dice Benedicto XVI, «conocer la integridad de la persona humana e implica  la implicación de todo el ser humano. Es paz con Dios, viviendo según su voluntad. Es paz interior y consigo mismos, y paz exterior con el prójimo y co todo lo creado».

Escribir un comentario
No hay comentarios a esta entradam.
Sé el primero en comentar!

OK Su questo sito NON utilizziamo cookie di profilazione, ma solo cookie tecnici e/o per il monitoraggio degli accessi. Se vuoi saperne di più clicca qui. Cliccando sul pulsante OK presti il consenso all'uso di tutti i cookie.