No un tejado sino un dique

No un tejado sino un dique

Roma (Italia). Del 8 al 11 de mayo en la casa inspectorial de las FMA en Roma tuvo lugar la Asamblea CII (Conferencia Interinspectorial Italiana) 2014. Participaron, 49 Hijas de Marí Auxiliadora y 16 laicos provenientes de toda Italia.
“No un tejado sino un dique” era el eslogan  que dirigió las reflexiones  y las confrontaciones de grupo sobre la dimensión social en el compromiso educativo pastoral con la finalidad de determinar las posibles opciones programáticas  de Italia  para el año 2014 -2015.
Los objetivos de las jornadas fueron: releer e interpretar en el hoy la dimensión social presente en el compromiso educativo  de D. Bosco y de la Madre Mazzarello.; determinar formas para acompañar a los jóvenes a asumir sus responsabilidades de ciudadanos activos capaces de insertarse de manera positiva en la familia, en la sociedad y en el mundo del trabajo.

La Asamblea se inició con el saludo de la Vicaria General sor Emilia Musatti que invitó a las participantes a “Dar pequeños pasos, hacer pequeños hechos que hagan  nacer procesos que guíen a los jóvenes a asumir responsabilidad social. Como educadores se trabaja en lo pequeño, pero en la  mayor prospectiva  de la sociedad  y en el horizonte del Evangelio”. La Presidenta de la CII, de sor Anna Razionale después de recordar a Don Ricardo Tonelli, remarcó el concepto que “caridad social y encarnación implican ponerse en juego en primera persona y como comunidad, conscientes de que vivir a fondo lo que es humano ponerse en el corazón desafíos, mejora al cristiano y fertiliza la ciudad”.
Los trabajos de la Asamblea se pusieron en marcha compartiendo los significados: ¿qué se entiende  por dimensión social? La confrontación en los grupos preparó el terreno para la escucha, para  la reflexión y el diálogo para los trabajos sucesivos.

La jornada del día 9 fue rico en contenidos  y en provocaciones. En la celebración Eucarística matutina, presidida por don Fabio Attard, Consejero general para la Pastoral Juvenil se invitó a los participantes a coger la verdad de la realidad a ejemplo del profeta Ananías dejando todo razonamiento a la lógica humana para ponerse a la escucha de Dios,  que orienta para ir más allá de la sensatez de los acontecimientos y puede indicar nuevos caminos de esperanza.
La atención a la dimensión social en la acción educativa no puede prescindir de la implicación de los primeros destinatarios de nuestra misión: los jóvenes.
En esta línea Marco Pappalardo – Cooperador Salesiano- coordinó la mesa redonda  sobre “Los jóvenes nos interpelan”. La formación, también de jóvenes y adultos, la necesidad de acompañamiento y el testimonio de radicalidad evangélica son los elementos surgidos. «Tres son las áreas fundamentales que hay que tener en cuenta – afirma  Marco Pappalardo – teóricamente y prácticamente juntos como Familia salesiana y sin dispersiones. La primera es la formación en los temas de la sexualidad y de la afectividad;  la otra las redes sociales como ambiente real y no virtual para habitar para dar sentido; y finalmente la formación sociopolítica. Elemento fundamental y transversal a todo es el acompañamiento concreto de los jóvenes, “estar” en las experiencias de servicio que se proponen».

“La dimensión social en los itinerarios educativos” a la luz del Magisterio social de la Iglesia, fue el tema tratado por el profesor Stefano Zamagni. «Educar – afirmó -  es coger de la mano, estar, ¡no se puede educar a distancia!». Educar es reconfortar, infundir seguridad, animar; educar es acompañar en aquel viaje de la vida que lleva a las cosas interiores. Hoy el verdadero problema no es la desocupación, sino la precariedad. Estamos viviendo tres grandes precariedades: la precariedad de las relaciones de trabajo, la precariedad de las relaciones interpersonales, la precariedad del significado de la política. La dimensión social de la educación es batirse contra la precariedad. El desafío consiste en educar en la reciprocidad. Es un dar sin perder y un tomar sin quitar. He aquí por qué enriquece a todos. En la reciprocidad cada uno da según sus posibilidades».

Sor Grazia Loparco, fma, trató el tema de la “dimensión social en la obra evangelizadora de don Bosco y de la Madre Mazzarello en la realidad actual”. «Don Bosco –afirmó sor Gracia-  prefirió el compromiso  al lado de las personas respecto a las batallas ideales, acuñando su específica aportación al Movimiento Católico. Así él dio respuesta  a los problemas concretos sin discutir a altos nivele de estudio las causas remotas, buscando pragmáticamente, pero con estrategias estudiadas y sin improvisación, muchos cola                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                boradores para  afrontar necesidades de enorme alcance».

La jornada terminó con las buenas noches de la Madre Yvonne Reungoat, que en sinergia con el tema de la Asamblea dijo: «Para ser incisivas  hay que formar una alianza muy amplia entre los que se .ocupan de los jóvenes. Son desafíos ante los cuales no podemos cerrar los ojos». Referente a  la “precariedad” la Madre recordó que más precario que el sueño de los 9 años no ha sido nada. Don Bosco  lo inició todo en la precariedad, solo. «A veces – continuó la Madre- nos sentimos débiles con muchas cosas que hacer… sin embargo somos todavía muchas, y podemos ser todavía más. Tener el ánimo para soñar hoy. Los ambientes educativos pueden tener algo de profético, que no es sólo  crear de nuevo  algo de los orígenes. Un clima de esperanza, que hace creer que el futuro está abierto y nos espera».

Como conclusión de la asamblea sor Emilia Musatti afirmó: «Hacer redes es encamino para el futuro, haciendo visible la identidad humana y salesiana».

Por la tarde del 10 todos los presentes pudieron participar en la manifestación nacional La Iglesia por la Escuela con el Papa Francisco.
«Un encuentro muy bueno, una fiesta caracterizada  por  ser “para” y no “contra”» así lo afirmó Francisco a los 300.000 jóvenes, enseñantes, padres, personal directivos de muchas realidades  escolares provenientes de toda Italia. El mensaje del Papa Francisco sorprendió a todos: «Amo la escuela porque es sinónimo de apertura a la realidad. Por lo menos  así debiera ser. Pero no siempre  llega a serlo y entonces quiere decir hay que cambiar un poco el planteamiento. Ir a la escuela significa abrir la mente y el corazón a la realidad, en la riqueza de sus aspectos, de sus dimensiones. Y nosotros –añadió-  no tenemos derecho a tener miedo de la realidad, la escuela nos enseña a comprender la realidad».

La Asamble CII fue una experiencia compartida en la web a través de https://www.facebook.com/FMAItalia
Los vídeos se pueden encontrar en la página youtube de las FMA Italia
https://www.youtube.com/user/FMAItalia

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