Comunidad de paz

Comunidad de paz

Roma. Hoy día 1 de enero la Iglesia celebra el Día mundial de la paz, día querido  primero por Pablo VI en 1968. Hoy resuenan todavía las palabras del Pontífice: «La paz no puede basarse  en una falsa retórica de palabras bien aceptadas porque responden  a las profundas y genuinas aspiraciones de los hombres, sino que pueden servir también y  muchas  veces  han servido, para esconder  el vacío de verdadero espíritu y de reales intenciones de paz, pero nada menos que a descubrir sentimientos y acciones de tropelías o intereses particulares».
La memoria de Pablo VI nos lleva al Vaticano, al pasado 8 de junio de 2014, cuando el Papa Francisco y los dos presidentes de Palestina e Israel se reunieron para invocar  el final de los conflictos en Oriente Medio:«Para hacer la paz se requiere valor, mucho más que para hacer la guerra».Aquel deseo de paz está ausente y la guerra sigue causando víctimas inocentes y «»persecuciones  en muchas naciones del mundo.

El mensaje del Papa Francisco para la XLVIII Jornada Mundial de la Paz, con el tema “No más esclavos sino hermanos”, no sólo se refiere al fundamento de la paz sino a su realización concreta en las realizaciones interpersonales. Es una invitación a transformar las relaciones sociales de una relación de dependencias-esclavitud y de la negación de la humanidad del otro, a una relación  de fraternidad vivida entre hermanos y hermanas porque son hijos del mismo Padre.
La esclavitud es una terrible herida abierta en el cuerpo de la sociedad  contemporánea. Para contrastarla eficazmente  es preciso ante todo reconocer la inviolable dignidad de toda persona humana, y además tener firme la referencia a la fraternidad, que requiere la superación de la desigualdad, en base a la cual un hombre puede hacer esclavo a otro hombre, y el consiguiente compromiso de proximidad y gratuidad por un camino de liberación e inclusión para todos.
Contra la plaga de la esclavitud, se necesita un “compromiso común” que involucre a todos, tanto a nivel local –familias, escuelas, parroquias… - como global  de Instituciones estatales y de la sociedad civil. El ser todos hijos de Dios hace a los seres humanos hermanos y hermanas  con igual dignidad. La esclavitud hiere de muerte la fraternidad universal y, por tanto, la paz. La paz, en efecto, existe cuando el ser humano reconoce en el otro un hermano que tiene la misma dignidad.

EL Papa define la esclavitud “lesa humanidad” y “rotura de la fraternidad y del rechazo de la comunión”, y reclama la familia: «En un mundo  con frecuencia marcado por el egoísmo, la familia numerosa es una escuela de solidaridad y de compartir; y estas actitudes van después en beneficio de toda la sociedad». En cuanto a primera escuela de la vida y primer lugar de la fraternidad, no debe convertirse  en un “lugar  en el que la vida se traiciona, se desprecia, se niega, se manipula y se vende como si se pudiera  disponer de este don según los propios intereses”.

La Madre general de las Hijas de María Auxiliadora, M. Yvonne Reungoat, afirma: «Como Instituto educativo, reafirmamos nuestra opción  por la educación. La violencia gratuita contra niños inocentes y la tragedia de tantas  familias en luto refuerzan nuestro compromiso en el ambiente educativo. Es aquí donde se ponen las bases para una cultura de la vida, para la convivencia de las diferencias, el respeto de los derechos y deberes de cada persona, de cada ciudadano. Aquí se aprende  a superar los conflictos y se cultivan sentimientos de solidaridad y de paz. Juntos, como  comunidades educativas, queremos comprometernos con mayor convicción todavía para formar en los valores indisolubles e la vida, de la familia - llamada protegerla desde su nacimiento -, en el sentido cívico, en el respeto de los derechos humanos, en la democracia».

 

 

El mensaje de la Paz, en sintonía con el camino post  – capitular  sobre como hay que reflexionar, profundizar personalmente en los varios organismos de animación local e inspectorial -, toque el corazón de todas las comunidades para construir un futuro duradero de paz y de fraternidad.

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1 commento
14/01/2015 21:38:04 - Mª Carmen Molina, FMA

GRACIAS a todas las hermanas que lleváis la web del Instituto, es una riqueza y veo que ya hoy aparece todo traducido al español..... MUCHAS GRACIAAAAAAAAAASSSSSSSSSSS


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